Mitos de la nutrición deportiva

En la actualidad, estamos muy expuestos a todo lo que nos presentan en la televisión o en la publicidad que vemos por las calles. Nos presentan alimentos “milagrosos” para lucir buen cuerpo, técnicas o aparatos de entrenamiento que nos harán tener un cuerpo musculado sin apenas hacer esfuerzos o que cuánta menos comida tengamos en el estómago más vamos a adelgazar. Muchas de estas afirmaciones son solo mitos. Antes de poner en práctica cualquier cosa que oigamos o veamos, debemos consultarlo con fuentes oficiales ya sea un entrenador personal o un médico.

Qué afirmaciones no son ciertas en torno a la alimentación

Cuando entramos en un supermercado, muchas veces vamos directos a la zona de los alimentos light. Se presentan como ligeros y bajos en grasa que nos ayudarán a no engordar o incluso a perder peso. Esto no es cierto. Ningún alimento tiene la capacidad por sí solo te ofrecer estos resultados. Que engordemos o adelgacemos depende del balance energético, es decir, del número de calorías que comamos al día. Es verdad que si comemos pavo bajo en grasa nos aporte menos calorías pero si luego comemos otros alimentos con muchas calorías no nos habrá servido de nada comer ese tipo de pavo. Por lo tanto, podemos comer una onza de chocolate si no superamos el número de calorías que debemos ingerir al día.

Otro mito muy extendido entre la sociedad es beber poca agua para no sentirnos hinchados o que no es bueno beber agua durante las comidas o que es mejor beberla antes de comer para tener el estómago más lleno. Beber agua es bueno a cualquier hora del día, hidrata nuestro cuerpo y contribuye al correcto funcionamiento del organismo. Lo único es que bebemos agua en exceso durante la comida puede que luego tardemos un poco más de tiempo en hacer la digestión, pero aun así la haremos y todo funcionará a las mil maravillas.

Exactamente ocurre lo mismo con la fruta. Son alimentos que aportan muchas vitaminas y minerales y su ingesta se hace incluso necesaria. Podemos comerlas a cualquier hora del día, solo que en función de sus ingredientes serán más o menos recomendables comerlas antes de dormir para poder hacer mejor la digestión.

El tercer mito es que debemos comer algo cada 2 o 3 horas para activar el metabolismo. Esta afirmación tal cual no es cierta. Lo que aconsejan los expertos es que repartas las comidas a lo largo del día para no comer todo de una sola vez. Es decir, si tu límite de calorías está en 2.400, por ejemplo, es mejor repartir esas calorías a lo largo de todo el día. No es lo mismo que en cada una de las comidas comamos todo aquello que nos apetezca, pensando que nuestro metabolismo está en marcha y, por lo tanto, vamos a adelgazar, independientemente de la cantidad que comamos.

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