Consejos para empezar en el Fitness

Los comienzos nunca son fáciles y más cuando se trata de un esfuerzo físico. Cambiar la rutina diaria cuesta trabajo, pero con ganas y optimismo se puede. Lo más difícil quizás sea cambiar los hábitos del cuerpo y concienciar a la mente de los nuevos cambios. Este proceso solo durará unos días, hasta que nos acostumbremos a ello. Pero para hacer más ameno el cambio, debemos ser conscientes de que el Fitness es una disciplina idónea y de lujo para nuestro cuerpo y nuestra salud. Nos ayudará a sentirnos más energéticos y a llevar una vida más activa. Teniendo estos puntos claros, veamos qué podemos hacer para comenzar a ejercitar nuestro cuerpo con el Fitness.

Pautas para comenzar en el Fitness con buen pie

La primera de ellas es decidir, previamente, cuáles son nuestros objetivos. Tener un solo propósito nos ayudará a estar más centrados y a no agobiarnos. Las confusiones no llevan a buen puerto, por lo que debemos encontrar una motivación que nos haga hacer Fitness con positivismo.

Otro consejo es pedir ayuda. Es normal que al empezar en el Fitness nos surjan muchas dudas o no sepamos qué debemos hacer. Perder la vergüenza a preguntar es el primer paso. En todos los gimnasios hay monitores o entrenadores que nos guiarán en nuestra rutina de entrenamiento y es probable que nos den algún que otro consejo para entrenar de forma progresiva. Además, es más que probable que cometamos fallos a la hora de realizar los ejercicios, que pueden provocarnos lesiones. Si damos a  conocer nuestra situación de principiantes, evitaremos estos problemas.

Por otro lado, solo tú conoces tus propios límites. No te dejes llevar por lo que te dicen el resto de deportistas o gente de tu entorno o por lo que veas. Cada cuerpo tiene una resistencia y debemos respetarla. El entrenador es la única persona que sabrá tus necesidades y limitaciones, por lo que sigue solo sus indicaciones. Además, en el Fitness también se necesitan descansos y entrenar de menos a más.

Comenzar a hacer Fitness puede suponer una motivación inicial al imaginarnos los resultados que vamos a obtener. Este entusiasmo debe ser controlado en cierta medida para no empezar demasiado fuerte. Debemos ir lentos en el proceso, haciendo que nuestro cuerpo se acostumbre. Debemos ser conscientes de que los resultados no son inmediatos de un día, sino que en la constancia está el éxito.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.