Consejos para volver a hacer deporte tras una lesión, enfermedad o embarazo

Volver a retomar la rutina diaria después de un tiempo de parón puede hacerse cuesta arriba si no estamos convencidos de que es realmente lo que queremos. Sin embargo, si nos gusta hacer deporte y llevar una vida sana, es cuestión de tiempo volver a alcanzar el ritmo que teníamos antes de la inactividad. Lo único que tenemos que hacer es ser precavidos y no comenzar con un entrenamiento intenso, sino ir introduciendo poco a poco el deporte otra vez en nuestra rutina.

Los ejercicios o el tiempo dedicado a la actividad física dependerán de si hemos tenido que dejarla de lado por una lesión, una enfermedad o un embarazo. No es lo mismo sufrir un esguince que una rotura de ligamento de rodilla, por ejemplo, o haber realizado algún entrenamiento suave durante los meses de embarazo que haber estado todo ese tiempo inactivos.

Pautas para volver a los entrenos de forma progresiva

  1. El deporte, como hábito.

Nos tenemos que mentalizar que hacer ejercicio físico no es algo que nos impongan desde fuera, sino una actividad que la realizamos porque queremos. Partiendo de esta base, la introducción del deporte en la rutina diaria, acabará siendo un hábito. Al comenzar de nuevo los entrenamientos, los aconsejable es realizar deporte 1 o 2 veces por semana e ir aumentando la frecuencia en función de nuestra evolución.

  1. Fijarse en la calidad de los entrenamientos

Es más importante hacer únicamente 30 minutos de ejercicio pero con una buena técnica que tirarnos 2 horas realizando rápido y mal el entrenamiento. Al principio puede que sintamos algo de dolor, en función del motivo por el que dejamos el deporte, pero deberán ser molestias que podamos aguantar.

  1. Empezar desde el principio

No podemos esperar volver a los entrenamientos con la misma intensidad y carga de antes. Deberemos comenzar con ejercicios menos agresivos y con cargas más bajas hasta que cojamos otra vez una buena forma física. El cuerpo necesita un tiempo de adaptación al sobreesfuerzo. Si somos deportistas habituales, no tardaremos en volver al ritmo de siempre.

  1. No forzar

Nunca debemos sobrepasar nuestro límite. Debemos escuchar las exigencias del cuerpo y adaptarnos a ello. Si forzamos más de lo debido, podríamos recaer en problemas mayores.

  1. No estresarse

Es normal que al principio nuestro cuerpo no responda como esperamos. Hay que tener paciencia y constancia si queremos recuperar nuestro estado físico. Lo importante es acudir a los entrenamientos con ganas y motivación. Marcarnos unas metas siempre es bueno, pero no determinar en cuánto tiempo debemos alcanzarlas.

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