Ejercicios de suelo pélvico para la correcta funcionalidad del cuerpo

El fortalecimiento de los músculos es la salvación a muchos problemas corporales. Los ejercicios para la pelvis son tan importantes o más todavía que algunos otros que se suelen realizar de forma más habitual.

Cuando los músculos del suelo pélvico no tienen la fortaleza necesaria, sufrimos problemas de incontinencia o dolor de espalda crónico. Si, por el contrario, los músculos del suelo pélvico están en buenas condiciones, incrementaremos la fuerza de la base, conseguiremos más potencia y estabilidad en la columna vertebral.

El suelo pélvico es el responsable de mantener sujeto el contenido del abdomen y que no se caiga. Es la parte de la anatomía humana que rodea los genitales y el ano, que si se ejercita ayuda a la parte inferior del torso.

¿Qué ejercicios de suelo pélvico son eficaces?

  • Ejercicios en cuclillas

Es un entrenamiento efectivo para fortalecer el suelo pélvico sin sufrir dolor en los músculos de esta zona. Para ello, separamos las piernas para que queden algo más anchas que la longitud de las caderas y las espinillas nunca tienen que quedar en vertical. Una vez tengamos esta postura, nos agachamos hacía abajo para cargar los glúteos, que  son los que tiran del suelo pélvico para crear una tensión que es equilibrada por los músculos de esta zona.

  • Yoga

Es un buen ejercicio para entrenar el suelo pélvico debido al énfasis que se hace en la respiración y en la pose del guerrero que exige un control de la rotación femoral bajo la presión de la postura que adoptamos. Una vez que hemos adoptado la pose correcta, deberemos respirar de forma lenta y profunda desde el centro del abdomen. Al soltar el aire debemos hacerlo despacio empujando la parte inferior del abdomen.

  • El Qigong

Es un ejercicio procedente del Kung Fu muy útil para ejercitar los músculos del suelo pélvico. Debemos juntar los pies pero sin que las rodillas se lleguen a tocar entre ellas. Las manos las deberemos colocar enfrente de la barbilla y en el momento de tomar aire, de forma lenta y profunda desde el abdomen, presionaremos los brazos hacía arriba. Al mismo tiempo, doblamos las rodillas sin levantar los talones del suelo. Cuando soltemos el aire, bajamos los brazos a su posición de partida a la vez que contraemos los glúteos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.